Dr. Juan Carlos González Saldívar
Cirujano Ortopedista · Alta Especialidad en Oncología Ortopédica · Cédula 12293070
Atención especializada en ortopedia en Monterrey (Zona Contry)
⭐⭐⭐⭐⭐
20 reseñas · Google
"La gran mayoría de las hernias de disco mejoran sin cirugía. Lo que necesitan los pacientes es un diagnóstico preciso, un tratamiento adecuado y paciencia. Operamos cuando hay déficit neurológico progresivo o cuando el dolor limita severamente la vida después de meses de tratamiento conservador."
Dr. Juan Carlos González Saldívar
Ortopedista · Plaza Contry D-13, Monterrey
¿Qué es una hernia de disco?
La columna vertebral está formada por vértebras separadas entre sí por discos intervertebrales: estructuras de fibrocartílago con un núcleo gelatinoso central (núcleo pulposo) rodeado de un anillo fibroso resistente (anulus fibrosus). Estos discos actúan como amortiguadores y permiten la movilidad de la columna.
Una hernia de disco ocurre cuando el núcleo pulposo se desplaza o protruye a través de una fisura en el anillo fibroso, comprimiendo las estructuras nerviosas adyacentes — la médula espinal o las raíces nerviosas — lo que genera dolor, adormecimiento o debilidad en el área que inerva ese nervio.
Tipos de hernia de disco según su localización
La hernia de disco puede ocurrir en cualquier nivel de la columna, pero las más frecuentes son:
Hernia Lumbar
La más frecuente. Afecta los niveles L4-L5 y L5-S1. Causa dolor lumbar que irradia a la pierna (ciática).
Hernia Cervical
Afecta el cuello (C5-C6 y C6-C7). Produce dolor que irradia al hombro y al brazo, con posible adormecimiento en la mano.
Hernia Dorsal
Poco frecuente. Ocurre en la región torácica y puede causar dolor de espalda media o síntomas neurológicos en las piernas.
Síntomas de una hernia de disco
Los síntomas dependen del nivel afectado y del grado de compresión nerviosa. El cuadro clínico puede variar desde molestias leves hasta dolor incapacitante:
Pérdida del control de esfínteres (vejiga o intestino), debilidad progresiva en ambas piernas, adormecimiento en "silla de montar" (periné y cara interna de muslos), o pérdida de sensibilidad generalizada en las piernas. Estas señales pueden indicar síndrome de cauda equina, una emergencia quirúrgica.
¿Cómo se diagnostica una hernia de disco?
El diagnóstico combina la evaluación clínica con estudios de imagen complementarios:
- 1Historia clínica: Localización, irradiación, intensidad del dolor, actividades que lo provocan o alivian y tiempo de evolución.
- 2Exploración neurológica: Evaluación de reflejos osteotendinosos, fuerza muscular, sensibilidad y test de Lasègue (elevación de pierna recta) para localizar la raíz nerviosa afectada.
- 3Radiografía de columna: Permite evaluar alineación vertebral, altura discal, y descartar fracturas, infecciones o tumores óseos.
- 4Resonancia magnética (RM): Es el estudio de elección. Permite visualizar con precisión los discos, las raíces nerviosas y la médula espinal, así como clasificar el tipo y grado de herniación.
- 5Electromiografía (EMG): En casos seleccionados, evalúa el daño y la función de las raíces nerviosas afectadas.
Tratamiento: la mayoría mejora sin cirugía
El 90% de las hernias de disco responden favorablemente al tratamiento conservador en un plazo de 6 a 12 semanas. La cirugía se reserva para casos específicos con indicación precisa.
Tratamiento conservador (primera línea)
🏥 Manejo médico
- Antiinflamatorios (AINEs)
- Relajantes musculares
- Neuromoduladores (gabapentina)
- Corticoesteroides orales en fase aguda
🧘 Rehabilitación
- Fisioterapia y ejercicio terapéutico
- Higiene postural y ergonomía
- Tracción cervical o lumbar
- Termoterapia y electroterapia
💉 Infiltraciones epidurales de corticoesteroides
Una opción muy efectiva cuando el dolor no cede con analgésicos y fisioterapia. Se administra directamente en el espacio epidural bajo guía fluoroscópica, reduciendo la inflamación local alrededor de la raíz nerviosa. Puede proporcionar alivio importante por semanas o meses, permitiendo avanzar en la rehabilitación.
¿Cuándo sí se necesita cirugía?
La cirugía está indicada cuando se cumplen criterios específicos. No toda hernia de disco requiere intervención quirúrgica:
- 1Déficit neurológico progresivo: Debilidad muscular que avanza a pesar del tratamiento conservador (por ejemplo, caída del pie o imposibilidad de ponerse de puntillas).
- 2Síndrome de cauda equina: Pérdida de control de esfínteres o adormecimiento perianal — emergencia quirúrgica.
- 3Dolor refractario: Dolor incapacitante que no mejora después de 6-12 semanas de tratamiento conservador bien llevado.
- 4Hernia grande con compresión severa: Evidencia en RM de compresión importante de la médula o cola de caballo con correlación clínica.
Tipos de cirugía para hernia de disco
Las técnicas quirúrgicas actuales son mínimamente invasivas con excelentes resultados:
Microdiscectomía
Técnica de elección para hernia lumbar. Extirpación del fragmento herniado bajo microscopio. Alta el mismo día o al siguiente.
Discectomía endoscópica
Cirugía mínimamente invasiva a través de pequeñas incisiones con acceso endoscópico. Menor dolor postoperatorio.
Artrodesis vertebral
Fusión de dos vértebras. Se indica en casos con inestabilidad asociada o hernias recidivantes con degeneración discal severa.
Factores de riesgo y prevención
No todas las hernias de disco se pueden prevenir, pero hay factores modificables que reducen significativamente el riesgo:
- Mantener un peso corporal adecuado — el exceso de peso aumenta la carga sobre los discos lumbares
- Fortalecer la musculatura del core (abdomen y espalda) con ejercicio regular
- Adoptar posturas correctas al sentarse, levantar objetos y dormir
- Evitar el sedentarismo prolongado — levantarse y caminar cada 45-60 minutos
- No fumar — el tabaquismo reduce el aporte nutricional a los discos intervertebrales
- Usar técnica correcta al levantar peso: con las piernas, no con la espalda